“... los hombres podían cerrar los ojos ante la
grandeza, ante el horror, ante la belleza, y cerrar los oídos a las melodías o
las palabras seductoras, pero no podían sustraerse al perfume. Porque el
perfume era hermano del aliento. Con él se introducía en los hombres y si éstos
querían vivir, tenían que respirarlo. Y una vez en su interior, el perfume iba
directo al corazón y allí decidía de modo categórico entre inclinación y
desprecio, aversión y atracción, amor y odio. Quien dominaba los olores, dominaba
el corazón de los hombres.” Patrick Süskind
“... as pessoas podiam fechar os olhos diante da grandeza, do assustador, da beleza, e podiam tapar os ouvidos diante da melodia ou de palavras sedutoras. Mas não podiam escapar ao aroma. Pois o aroma é um irmão da respiração - ele penetra nas pessoas, elas não podem escapar-lhe caso queiram viver. E bem para dentro delas é que vai o aroma, diretamente para o coração, distinguindo lá categoricamente entre atração e menosprezo, nojo e prazer, amor e ódio. Quem dominasse os odores dominaria o coração das pessoas." Patrick Süskind







